martes, 16 de julio de 2019

No sé quién eres, pero te quiero

Fondo de pantalla bonito de flores y mariposas

¡Hola! Actualizo con una imagen Bonita de mi archivo, y es que, aunque tenga un montón de fotos de mi reciente viaje a Madrid, resulta que este ordenador desde el que escribo no tiene capacidad suficiente y parece ser que las "corrompe", bajándoles considerablemente la calidad, y para subir fotos desenfocadas, para eso no subo nada. Imaginaos, yo totalmente frustrada porque ninguna de las imágenes que tomo está enfocada, ya sin saber qué hacer, si pasar de la cámara y hacer las fotografías con el móvil; y resulta que al visualizar las fotos en un ordenador mucho más potente, aunque necesitan ciertos retoques, ¡están bastante bien! De momento no tengo otro ordenador, así que hasta que no vuelva a actualizar no las podré subir.

Por lo menos parece que la cosa no pinta tan mal y ya no estoy tan desanimada para seguir tomando fotografías de mis outfits y tal. De momento (y así aprovecho para promocionarme) me podéis leer en mi cuenta de Twitter: Like An Umbrella. No tengo muchos seguidores, así que a veces, cuando twitteo, me pregunto: ¿a quién hablo? Y es algo muy extraño que me desanima a seguir twitteando, porque, ¿para qué me voy a molestar? 

Lo que más me choca de Twitter es, para variar, la actitud de la gente. Y no voy a hablaros de los trolls ni de los haters ni de otro tipo de fauna que nos es familiar, sino a esas personas anónimas que hablan a personas más o menos públicas, más o menos conocidas dentro de un mundillo, como si fuesen sus colegas de toda la vida. 

Es más, cuando se da la circunstancia de que el twittero anónimo es mujer y la persona pública un varón (y más si está de buen ver), es como si tuviese carta blanca para decirle cuán maravilloso, guapo y perfecto es de la manera más directa y coloquial que se pueda imaginar. Cosas como "¡Qué guapo eres, te quiero un montón!" o "qué ganas tengo de verte, guapísimo", que si se invirtiesen los papeles de este diálogo daría para una denuncia por acoso sexual en la red. 

Llamadme sosa, celosa, reprimida, seca, etc. (bueno, no, mejor no me lo llaméis), pero a mí jamás, o sea, JAMÁS, se me ocurriría decirle algo así a un desconocido. Por mucho que sepas de él y por mucho que lo hayas visto en la televisión o en YouTube, sigue siendo un desconocido, y dirigirte de esa manera tan familiar y descarada me parece una falta de educación y saber estar en toda regla. 

Es que ni aunque el personaje público fuese mi crush y me muriese de ganas de decirle lo que siento hacia él, con más razón, me moriría de vergüenza perder la compostura y parecer una desesperada o una acosadora en una red social, en la que actúo exactamente igual que en el mundo real. No sé, yo alucino con ese comportamiento, y me lleva a preguntar si estas personas tienen el mismo proceder en la vida real o es que se desahogan en las redes porque es más "fácil" tener esa actitud a través de un teclado. Y lo entrecomillo porque para mí, no sería más fácil, antes me muero que dirigirme a una persona desconocida en tales términos. 

Bueno, será que me hago mayor, o que me han educado a la antigua usanza, o que las mujeres de hoy en día nos podemos sentir más libres para decirles a los hombres lo que pensamos de ellos (lo cual está bien, ojo, pero supongo que tiene más sentido cuando se tiene una mínima oportunidad); pero yo esto no lo entiendo y creo que nunca lo entenderé.

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